9-11-2011MEDIO ORIENTE. LA EX ESPOSA DEL LIDER HISTORICO PALESTINO ACUSADA Y REQUERIDA POR LA JUSTICIA «No tengo ningún vínculo desde 2007 con el caso de la escuela internacional y tengo todos los documentos oficiales que demuestran que he cedido todas mis participaciones y acciones en el colegio a Asmaa Mahjoub, sobrina de Laila, la esposa del ex presidente. Todo sirve para desprestigiar al nuevo Estado de Palestina».
Escrito por: ISABEL PISANO Exclusivo para La República
Miércoles 09 de noviembre de 2011
Suha Tawill nació en Jerusalén en 1963, su padre banquero y su madre Raimunda una activista por la paz, poetisa y periodista; pasó sus primeros años en Nablus y luego en Ramallah. Asistió al colegio de las Hermanas del Rosario de Jerusalén. Raymunda amiga personal de Arafat pidió a éste una beca para que su hija estudiase en la Sorbonne. Cuando la joven regresó de Francia Arafat le pidió que trabajase a su lado. Locamente enamorada del líder palestino, no tenía ojos más que para mirarle. En diciembre de 1990 un Imán sunita les casó y ella se convirtió al Islam. Tenía 28 años y Arafat 62.
¿Cómo describir a la dulce Suha Tawill? ¿Tiene ella dos caras como el Dr. Jekill y Míster Hyde? ¿Es posible que aquella humilde criatura que conocí veinte años atrás tenga una orden de busca y captura internacional por corrupción?
Repasando su biografía tal vez podamos entender su carácter. Entre las descalificaciones que se hacían de ella se comentaba que había sido amante de Bassam Abu Shariff, víctima de un atentado israelí, amigo personal del líder y vicepresidente de la Autoridad Palestina: esto es imposible de creer.
Después de los acuerdos de Oslo en 1994, Arafat regresó de su exilio y cogió una humilde casa en Gaza City. Suha creó una organización de ayuda para las mujeres palestinas y se enemistó con Hillary Clinton en su primer encuentro. Arafat no sabía dónde meterse. Conducía un BMW azul y eso en un país empobrecido creaba críticas y malestar.
En julio de 1995 nació Zahowa, la única hija de la pareja, llevaba el nombre de la madre de Arafat, muerta cuando éste tenía 3 años. Suha dio a luz en un hospital de París, consideraba los hospitales palestinos desastrosos.
En el 2000 Suha cogió a Zahowa y regresó a Francia. Las críticas fueron feroces por la pensión que reclamó a su marido: 100.000 Euros mensuales. E ingresó 11.000.000 de euros a plazo fijo.
La realidad parecería otra, según sus palabras y papeles en su poder: cobraba como esposa primero y como viuda después 6.000 euros, tuvo que pedir un préstamo al banco de 200.000 euros para comprarse una casa en Malta donde su hermano es embajador con pleno derecho. Otras voces sostienen que la casa fue un regalo del coronel Kadafi, el líder libio que salvó la vida de Arafat tres veces, en circunstancias que el propio Arafat me contó.
En esa fecha recibí una llamada de Maie Sarraf, primer asistente del líder, representante de Palestina en Dinamarca. Parecía desesperada: “¡Ayúdame! sollozaba en el teléfono ¡están viniendo unos guardias para arrestarme! Denuncia al mundo que Suha me quiere muerta”. Pregunté: ¿por qué? “Porque sé que ha conseguido las claves de la cuenta en Suiza de Palestina. Abu Ammar está muy enfermo; estoy perdida, sólo él y yo conocíamos las claves. Me matará. Publícalo en la prensa”.
Maie sobrevivió, Suha siguió viviendo en París.
Los rumores de corrupción eran constantes en Ramallah y Gaza. Los periódicos israelíes publicaban los enormes gastos que hacía Suha en las boutiques parisinas; siempre menos onerosos que la destrucción total que Israel hizo de las infraestructuras palestinas y que había pagado la ONU.
Conocí a Suha hace más de 20 años en Jean les Pins, a cien kilómetros de Argel, en el Palacio de Congresos. No era guapa, tenía un defecto en la espalda: una pequeña joroba que le nacía en el cuello. Pero le sobraba clase.
Arafat me había presentado a Inam, su hermana mayor. Aquella mañana, en una casa sobre un acantilado, ofrecida a Abu Ammar por el presidente Chadli Ben Jeddid; entre el rumor de los helicópteros y los patrulleros que vigilaban el mar, reclamado por todos, él se apartó dejándonos solas; noté que no le caía bien a la señora.
Un hombre me indicó el coche de Inam, con la portezuela abierta para bajar al palacio. Al acercarme ella cerró la puerta y dio orden al chófer de marchar, se detuvo unos metros más abajo. Suha sacó la cabeza por la ventanilla:- ¿Quieres venir adelante? Entramos las dos, dijo con una sonrisa.
Su solidaridad me quedó grabada. ¿Cuándo empezó a pudrirse todo en su corazón, si son ciertas las voces que circulan? ¿Cuándo se casó con su jefe? ¿Y en qué condiciones se casó?
Al regreso de Argelia, Arafat ya tenía todo decidido, me dijo:
-Nos casaremos, te buscaré una casa en Gamart. (Un pueblo blanco y azul en los acantilados frente al mar) Ya no tendrás que bajar corriendo por las colinas del Hilton, lo harás a la orilla del mar. (Nunca le había dicho que salía a correr después de vernos; era obvio que estaba vigilada). Nos separamos poco antes del alba, no pasaba jamás la noche entera en el mismo lugar, atento a mi reputación quería que despertase en el hotel.
Dos guardaespaldas me escoltaban, nos despedimos con los ojos, antes de salir de su chalet de El Menza, en Túnez mientras los suyos le acompañaban no se sabía adónde. Todo cambiaría a partir de entonces.
Entré sudando por las cocinas del Hilton después de la carrera y detrás mío venían Raida Taha (víctima de Sabbra y Chatila e hija adoptiva de Arafat y secretaria) y Suha, también secretaria. Sorprendida pregunté:- ¿Se ha levantado ya el presidente?
-Sí, dijo Raida, se ha ido en su avión a comer con su hermano el rey de Marruecos. (Los mandatarios árabes se llaman entre sí hermanos.) Ha llevado a una periodista francesa, guapa como tú.
Touché!!! Ciega de celos, hice las maletas huyendo de allí. Jaleb Salam, su jefe de Prensa me rogaba esperar su regreso, no lo escuché.
En Roma pasaban los días y Arafat no llamaba, le puse un fax: “Estoy en los alrededores del teléfono ¿me tengo que quitar?”. Una semana después: -Eres bienvenida a cenar conmigo esta noche. El último avión hacia Túnez había salido: -Dile al presidente, que llego mañana en el primer avión. Comuniqué a Munjed Saleh, otro de sus asistentes. -Está en un Summit en el Cairo. ¡Pero si me ha enviado un fax! -Hace una semana, respondió él.
Suha y Raida habían demorado el fax a propósito y él no supo nunca que yo lo había recibido con retraso y años más tarde comprobé que Arafat no había llevado a ninguna periodista francesa en el Antonov. Creía que yo no había aceptado su invitación y el silencio era mi respuesta final. Tres meses más tarde se casaba con Suha.
Abu Shariff por tres veces me trajo mensajes de Arafat para que volviésemos a estar juntos, no acepté. Años más tarde, siempre Shariff, durante una cena en Ramallah, me dijo que Suha tenía novio. “Es de color”. Yo no entendí si de piel o de bandera.
La prensa israelí empezó a airear un presunto romance entre Suha y Pierre Risk, maronita, jefe de la Falange Libanesa, organización sospechosa de haber asesinado 6.700 mujeres, niños y ancianos en Sabbra y Chatila. También que acompañaba a Suha en el hospital Carmant de París. Un final peor para Arafat no podía haber, espero que nada de eso sea cierto. Suha no acompañó el cadáver de Abu Ammar a Ramallah, lo despidió en París. Maie al teléfono me dice desde Ramallah: -Aquí no puede pisar, es detestada. Que se quede en Malta donde su hermano es embajador, la isla es mucho más divertida que París. (Ríe a carcajadas).
Pero ¿qué vida llevó Suha en Malta? De bajo perfil. Tiene una hermosa casa, participa discretamente de la vida diplomática y ha sufrido grandísimas pérdidas en Túnez. Desde Malta dice: “No tengo ningún vínculo desde 2007 con el caso de la escuela internacional y tengo todos los documentos oficiales que demuestran que he cedido todas mis participaciones y acciones en el colegio a Asmaa Mahjoub, sobrina de Laila, la esposa del ex presidente. Todo sirve para desprestigiar al nuevo Estado de Palestina”.
Como se dice en italiano: parole sue sante. (Palabras suyas santas).
Acusada y buscada por corrupción
* El 31 de octubre de 2011 la Corte de 1ª Instancia emitió un mandato de busca y captura contra Suha por corrupción en los negocios en que intervino.
Sobre la acusación un cable del Departamento de Estado filtrado por Wikileaks confirma su inocencia en las acusaciones. Ella se instaló en Túnez en el 2004, después del envenenamiento de Arafat, de quien vivía separada desde hacía años. Laila Ben Alí, esposa del ex presidente la invitó a abrir una escuela de educación media, de élite, la Carthage International School. Su fe en el proyecto era tan grande que habría invertido en él 2,5 millones de euros. Suha asegura que Laila se enojó con ella porque se opuso al cierre de la escuela Bouebdelli competencia de la Carthage, Laila sostiene que fue al contrario. El Departamento de Estado a través del embajador americano en Malta confirma la versión de Suha.
Ben Alí le ha secuestrado todas sus propiedades así como 2,5 millones de euros invertidos en bancos tunecinos.
Captura de Suha Tawill Arafat: ¿maniobra de desprestigio de Palestina?
09/Nov/2011
La República, Isabel Pisano